domingo, 23 de enero de 2011

Suben trenes hacia el cielo.




En este frío jueves a lo mejor en el cielo no llueve, pero por dentro sí.
Ella sale tan dispuesta, siempre arreglada y muy coqueta. Recorre las calles heladas llenas de ejecutivos con maletas. LLega a la estación y espera con paciencia ese tren que llega con retraso. Son las 7 y teme no llegar a tiempo al trabajo. Despúes de un largo tiempo que se hizo eterno, ella sube hacia el vagón y se entretiene con los juegos que vienen en su móvil. De repente para el tren y sube un tumulto de gente apesadumbrada, caras demacradas por el sueño y aburridas de la rutina, pero entre todas ellas reluce una distinta que brilla, y desde el primero momento que le vio siempre supo que con él estaría. Se sienta a su lado en una de las sillas vacías, ella le mira, él le corresponde y así llega el momento. Saca fuerzas desde dentro y consigue formular un simple "hola" , el respira fuertemente y le pregunta: " ¿vas siempre sola? " y despúes de un rato hablando con alegría acuerdan ser siempre compañeros de tren.
Afuera hace frío a pesar de estar en pleno marzo y poco a poco van llegando a Chamartín. El tren sigue su trayecto pero su destino va tocando fin, otras tantas paradas y el vagón va estando lleno. Ella tiene un mal presentimiento, gira la cabeza y le planta un tímido beso, el asombrado no puede creerselo, la abraza y le dice: "toda la vida buscándote y ahora se que siempre estuve esperándote".

Dan las 7 y media y se arma un revuelo, la gente asustada grita y vaga sin consuelo y así suena un petardo, las luces se apagan pero ella sigue respirando. Sin pensarlo dos veces se arrastra por el suelo, consigue encontrar al chico y se dirige hacia su lado. Le toca la cara fría y se da cuenta de que se ha olvidado de su nombre. Intanta moverle y horririzada grita: " ¿por qué ya no me respondes?". Pasa un buen rato al lado del muchacho y piensa cuánto ha cambiado su vida este 11 de marzo. Está cansada, tiene sueño y se tumba en el pavimento. Le toma la mano y la aprieta fuerte, consiguiendo articular palabra le dice: "siempre supe que volvería a verte y ahora que nos vamos, estaremos juntos siempre"
Cierra los ojos y duerme pensando si a la noche podrá verle. Oye voces que gritan pero no le importa, solo quiere dormir y viajar a las estrellas. Está a su lado y lo demás le da igual. Últimas palabras que consigue articular: " ¡qué suerte el haberte encontrado! ¿verdad? "

No hay comentarios:

Publicar un comentario