miércoles, 23 de febrero de 2011

Es cómo morir, sólo que más lento.


Si tuviera que definirse, simplemente no podría. Ella es parte alocada y parte sensata, rie unos momentos y en otros llora, pasa la vida más soñando que despierta, aunque ama dormir los mejores sueños los tiene con los ojos abiertos. Siempre sale de casa con la raya en los ojos, pocas veces despeinada. Le gusta usar tacones porque dice que estilizan sus flacas piernas, aunque casi siempre le machacan los pies. A veces se pinta los labios de rojo, pero muchas se los borra porque le parece que le dan aspecto de algo que no es. Ama los animales y odia a las personas, le gusta el agua y ninguna bebida con gas. Beber, bebe poco, porque es de las personas que no lo necesita para pasarselo bien, aunque dice que a veces ayuda mucho. Va siempre con su inseguridad a todos lados y si le preguntas, para ella todo saldrá mal o no como le gustaría. Prefiere los hombres románticos a los chulos, y cuando se siente querida a penas se lo cree. Mira a las demás mujeres como enemigas y a los chicos también. Estudia pero poco y aprobar, aprueba, pero piensa que si se esforzase más sacaría matrículas. Se cree una Romántica en el doble sentido de la palabra, en uno porque le encantan el amor y las pasteladas, en otro porque se siente extraña en el mundo y prefiere evadirse en sí misma. Lo que tiene que saber cualquier persona que elija pasar la vida a su lado esque es de carácter inestable: unos dias es muy feliz, otros se siente triste y no sabe por qué. Posiblemente a menudo quiera estar sola pero otros días sólo necesite un abrazo. Si tuviera que definirse, no sabría cómo hacerlo, asi que prefiere adaptar el adjetivo que mejor concuerda con ella: única.

lunes, 21 de febrero de 2011

Eres la única excepción.


A veces me pongo nerviosa en los momentos en que se nos acaba la conversación. Pero no me importa, quiere decir que ya nos dijimos todo antes. Es extraño como un día de lluvia puede resultar el más bonito. La sensación mas maravillosa del mundo surge cuando las mariposas revolotean en la tripa tanto que hacen daño, lo mejor que te puede pasar es que mires a esa persona a los ojos y que ya no haga falta decir nada más. Este momento es tan perfecto que cuesta creerlo. Habiendo vagado toda la vida un día te encontré así sin más. Quizás en primer momento fue solo atracción, pero poco a poco fui sintiendo algo más, una sensación especial que se está convirtiendo en un sueño. Antes me consolaba pensando que las cosas especiales llegan cuando menos te lo esperas, pero ni yo misma me lo creía. Ahora que sé que es verdad sólo te pido una cosa: abrázame y no me sueltes nunca, porque
"Nada merece más la pena que el instante que tenemos delante y el siguiente, y la oportunidad de hacerlo diferente".

martes, 15 de febrero de 2011

Pintas de color mis días grises.


Amistad desde la infancia en cada día, guardería fue el principio. Nada borraría un sentimiento limpio de dos almas gemelas tan dispares pero iguales, dos caminos al unisono de compartir lugares y vivencias. Un apoyo mutuo en las carencias, son momentos para ver las diferencias. La distancia crece y es tan frágil que se rompa que parece que al llegar a trece la magia se corrompa. Y viven cada instante calle cual telón de fondo, correr les hizo fuertes y el honor respirar hondo. Caminan por el mundo como si les sobrara todo y no les falta de nada porque no ansían el oro. Su tesoro es vivir lo máximo y que no termine nunca, es un lazo mágico que une disputas, es hacer sin saber que hacer cuando las pasas putas. Y salir ileso de eso y poderse preguntar a uno mismo, crecer y mantener el vinculo es un milagro, un sentimiento condición del ser humano, un cálido abrazo de un hermano es paz del alma y cada madrugada juntos trae la luz que llega al alba. Si nada es tan perfecto momentos de enfrentamiento, las aguas que se calman si nos une un sentimiento. Respeto honor palabra son la base y el cimiento, dos vidas en conjunto y en constante crecimiento.

Y si me quiero escapar, me invento otro lugar para volver contigo.


Hizo su llamada en plena tarde, si el corazon le arde en cada toque de las teclas sus palabras suenan huecas pero son tan importantes, si se siente un cobarde. Él ha de tratar de conservar la calma y darle rienda suelta a su garganta, mientras él le cuenta el dia ella vacia una sonrisa hacia el microfono y levanta el tono y le propone que se vean, él da gracias mira al cielo y le hacer ver que la desea. Se despiden, as frases se entrecortan, las palabras no coinciden, un mal sabor de boca del final les pide que a las nueve todo sea mas perfecto, que el la mire ella responda y atrapar ese momento como si fuera un sueño. El no sabe que ponerse, ella mira sus vestidos, solo piensa que han de verse mas tarde. Los pasos en la acera desde lejos y en la mente sus complejos y los nervios traen sudor. A dos metros la saluda, con un par de besos duda, dos cabezas que se chocan, se sonrojan y su alma cae desnuda. Se pregunta, por que le ocurre todo, por que nunca todo sale bien como cuando esta solo y lo imagina cohibido, su vergüenza es una lapida que actua de una forma rapida y que la lastima. Ella cree que no lo pasa bien y sufre en su interior, él cree que ha de aguantar pero sin mirar el reloj y asi siguen, hablando entre bocados y algún trago, ambos piensan que no hay mas que hacer y olvidan los alagos mas forzados. Sinceran sus palabras se relajan y se olvidan de querer aparentar ya no trabajan estrategias, ya no hay palabras necias solo magia, no lo piensa y le pregunta si en la noche vendrá a casa. Ella afirma en su respuesta y se siente tan dispuesta y abrumada porque nada ha salido como esperaba.


sábado, 12 de febrero de 2011

No estaba buscandote pero me encontré contigo.





Hola, ¿tienes un segundo? Me gustaría poder hablar contigo, tranquilo, sólo serán un par de minutos no quiero entretenerte mucho.. Verás, desde hace un tiempo atrás no he dejado de darle vueltas a una cosa y ya sé que siempre me dices que no me ralle pero no sé, creo que estoy enamorada y por primera vez, ¿y sabes por qúe lo sé? porque sufro cada vez que le veo con otras, porque tengo celos hasta del aire que respira, porque necesito a una persona a mi lado para no sentirme sola, porque este chico me conoce desde pequeña, porque lo sabe todo de mí, porque sabe cuándo y cómo hacerme reir, porque sabe las bromas que me gustan, porque sabe mi comida favorita, el color que me encanta, el tipo de cita que quisiera tener, sabe dar con las palabras adecuadas en el momento preciso.. porque significa mucho para mí. Y ya sé que soy una cabeza loca y que no quiero que me hagan daño ni hacerlo, le he dado muchas vueltas y sabes que a pensar no me gana nadie.

- Todo esto que acabas de decirme es muy bonito, te conozco y sé que esto que sientes es amor del bueno así que..¿qué narices haces aquí contándome esto en vez de ir corriendo a buscarle y decirle todo esto que acabas de decirme a mí?
-No, no voy a ir ni ahora ni nunca porque ya se lo estoy diciendo, acabo de hacerlo ahora mismo.

martes, 8 de febrero de 2011

En cada escrito he descrito que te necesito.


Anónimo, tenía tanas cosas que decirte que me olvidé firmar en la carta. Aun así... mi letra me delata, mi voz, mi sintaxis, mi ortografía... Todo está barnizado de algo que aunque sea lo mínimo es particularmente mío y eso me hace perder la posibilidad de ser anónimo. ¿Qué te diría con otra cara y con otra voz? El anónimo no conoce el miedo ni el pudor, es invencible aunque pueda carecer de confianza. A veces he pensado mostrarme anónimo ante ti para poder tratarte sin todos esos juicios que arrastras con todo lo que está firmado con mi nombre, cómo empezar desde cero, desconocerme para que realmente me conozcas despues y eso. Creo que muchas personas nunca me llegarán a conocer si no me desconocen primero... nunca.

domingo, 6 de febrero de 2011

Algunas personas llegan, otras se largan.


Entiendo lo que es sentirse tan pequeño e insignificante como es humanamente posible, y que verdaderamente te puede doler en lugares que ni sabías que tenías dentro tuyo, y no importa cuántas veces te cortes el pelo o de cuanto ejercicio hagas o cuántos vasos de Chardonnay tomes con tus amigas… sigues yéndote a la cama teniendo en la mente cada detalle y preguntándote qué hiciste mal o cómo pudiste haber malinterpretado… y cómo diablos pudiste por ese breve instante pensar en ser tan feliz. Y algunas veces puedes convencerte de que él verá la luz y aparecerá en tu puerta. Y después de todo eso, no importa qué tanto tiempo lleve, írás a algún lugar nuevo y encontrarás gente que te haga sentir que vales la pena otra vez. Y los pedacitos de tu alma finalmente volverán. Y todas esas cosas locas, aquellos años de tu vida que desperdiciaste, todo empezará a desvanecerse.

Llevaba años buscando fuera lo que siempre tuve al lado.


Me gustaría borrarte de mi mente, dejar de pensar por un solo segundo pero no hay manera, estás en mi pensamiento las veinticuatro horas que tiene un día y a pesar de eso no me canso de tí. ¡Que va! Me encantas y me seguirás encantando durante toda la vida y ya ves, aquí estoy contándonte toda mi vida, haciendo corazones con flechas y nuestros nombres como cuando tenía quince años, pero las cosas cambian, el tiempo pasa y yo ya no soy la que era hace años; yo te quiero, claro que sí, eso lo tengo más claro que el agua pero lo nuestro es imposible bajo esta sociedad. Pero tranquilo, no llores, porque cuando ninguno de los dos estemos en el mundo de los vivos, entonces ahí será cuando podamos estar juntos sin límites y entonces ahí no me importará tener 30 años y tú 19...

jueves, 3 de febrero de 2011

Es dificil luchar con el dolor de perderte donde quiera que voy, pero lo estoy haciendo.


Bueno, estoy aquí en otro de esos días en los que me da por pensar en tí y entonces se me corta la respiración... Puede que no te quiera como antes o puede que sí, no sé, a veces somos caprichosos y cuando conseguimos algo dejamos de quererlo y yo, bueno, siempre te he tenido a tí o al menos en parte y despues de todo ese tiempo fue cuando supe que tenía que dejarte ir... por mí sobre todo. Había llegado la hora de pasar página, de dejar de morirme cuando te veía, de que no me volcase el corazón si te veía aparecer. Pero aún así lo echo de menos. Echo en falta todas esas conversaciones, las risas y los enfados... tu forma especial de quererme, mis esfuerzos por quererte como si no hubiera pasado el tiempo... Y es verdad, quizás suene demasiado triste pero cuando te invade la nostalgia no se puede hacer nada más... A veces me pregunto si ignorarte es lo correcto, si debería pasar de tí en serio... o si debería hablarte como siempre para que así, al menos, no me faltase una parte de mi...

Mi última esperanza.


Tenía 19 años y algunas canas. Pensando se cansó de pensar y en un momento abrió los ojos y los volvió a cerrar. Miró las nubes, el cielo azul y los arboles verdes, vivos como siempre en primavera. Los escuchó gritar, susurrar cosas que nadie podía entender, secretos que sólo el mas inteligente, la mas soñadora, el más vivo, podría escuchar. Inhaló el aire cargado de polen y de flores de loto, de margaritas y amapolas y de alguna que otra flor que crecía entre la hierba de forma tímida. Puso sus pies en la tierra, sonrió y extendiendo los brazos como si fuese a despegar dijo: ¡qué bello es vivir! y voló alto, altísimo, a dónde ningún avión, cohete o satélite podría llegar jamás.

miércoles, 2 de febrero de 2011

El día que Wendy supo que tenía que crecer.


Todos los niños crecen, excepto uno. No tardan en saber que van a crecer y Wendy lo supo de la siguiente manera:

Un día, cuando tenía dos años, estaba jugando en un jardín, arrancó una flor más y corrió hasta su madre con ella. Supongo que debía estar encantadora, ya que la señora Darling se llevó la mano al corazón y exclamó:

-¡Oh, por qué no podrás quedarte así para siempre!

No hablaron más del asunto, pero desde entonces Wendy supo que tenía que crecer. Siempre se sabe eso a partir de los dos años. Los dos años marcan el principio del fin. Como es natural, vivían en el 14 y hasta que llegó Wendy su madre era la persona más importante. Era una señora encantadora, de mentalidad romántica y dulce boca burlona. Su mentalidad romántica era como esas cajitas, procedentes del misterioso Oriente, que van unas dentro de las otras y que por muchas que uno descubra siempre hay una más; y su dulce boca burlona guardaba un beso que Wendy nunca pudo conseguir, aunque allí estaba, bien visible en la comisura derecha.

Tus ojos me miran y ya no tengo miedo.

Despúes de tres enormes años conseguí olvidarle. Y me dí cuenta de que "un clavo sacaba a otro clavo" era verdad. Tan solo tuve que encontrar ese clavo. Me pasé días, años, meses buscándolo. Esperando a que llegara pero no llegó, no hasta que dejé de buscarlo. Las cosas más importantes en la vida son las que no se buscan, ellas son las que te encuentran, llegan a tí de forma inesperada y cuando menos te lo esperas... aparecen unos ojos que te miran y entonces ya lo sabes. Sabes que por fin tu busqueda terminó, que la persona que te hará olvidar todo lo demás ha llegado.

Hacía un calor abrasador, de esos que matan. Pero me daba igual con tal de verle. Había imaginado tanto ese momento que cuando llegó ni me lo creía. Por fin. Me lo merecía, es verdad. Y él se lo merecía también. Los dos. Era como si la vida nos hubiera dado tantos palos para ponernos juntos y vivir lo que en un principio tendríamos que haber vivido. Le ví a lo lejos y de nuevo se me cortó la respiración. Pero daba igual, ya empezaba a acostumbrarme. Saqué con disimulo aquella muestra de perfume y me rocié el cuello. Entonces me dirigí a saludarle. Dos besos. ¡Vaya! como era la primera vez que nos veíamos no me sorprendió, pero lo cierto es que esperaba algo más. Me fijé en sus ojos. Esos ojos con los que había soñado día y noche, despierta y dormida. Eran verdes con un poco de azul. Como el mar. Y como siempre solía ocurrir con otros hombres, la lengua se me paralizó y las palabras se trababan. De pronto cualquier tema de conversación de esos que tanto había ensayado se esfumaron, y ya no supe de que hablar. Mucho tiempo había pasado desde que empecé a buscar la perfección y allí estaba, delante de mí. Cómo una perfección imperfecta. Toda lavida había soñado con encontrar a esa persona que me quitara las palabras, que me dejara muda sin saber que decir, pero que no hiciese falta porque sólo con mirarme a los ojos ya sabría todo lo que quería decir y no podía. Descubrí que era mucho más lo que nos unía que lo que nos separaba. Volvió a revivir las mariposas que habían muerto en mi estómago, pudieron volar de nuevo. El corazón se me aceleró, latiendo a mil por hora mientras sus ojos me robaban el sentido. Entonces supe que ya no tenía miedo. La espera había valido la pena porque sí, había encontrado al fin mi media naranja. Y os juro que si existe, sólo hay que saber esperar a que llegue.