martes, 15 de febrero de 2011

Y si me quiero escapar, me invento otro lugar para volver contigo.


Hizo su llamada en plena tarde, si el corazon le arde en cada toque de las teclas sus palabras suenan huecas pero son tan importantes, si se siente un cobarde. Él ha de tratar de conservar la calma y darle rienda suelta a su garganta, mientras él le cuenta el dia ella vacia una sonrisa hacia el microfono y levanta el tono y le propone que se vean, él da gracias mira al cielo y le hacer ver que la desea. Se despiden, as frases se entrecortan, las palabras no coinciden, un mal sabor de boca del final les pide que a las nueve todo sea mas perfecto, que el la mire ella responda y atrapar ese momento como si fuera un sueño. El no sabe que ponerse, ella mira sus vestidos, solo piensa que han de verse mas tarde. Los pasos en la acera desde lejos y en la mente sus complejos y los nervios traen sudor. A dos metros la saluda, con un par de besos duda, dos cabezas que se chocan, se sonrojan y su alma cae desnuda. Se pregunta, por que le ocurre todo, por que nunca todo sale bien como cuando esta solo y lo imagina cohibido, su vergüenza es una lapida que actua de una forma rapida y que la lastima. Ella cree que no lo pasa bien y sufre en su interior, él cree que ha de aguantar pero sin mirar el reloj y asi siguen, hablando entre bocados y algún trago, ambos piensan que no hay mas que hacer y olvidan los alagos mas forzados. Sinceran sus palabras se relajan y se olvidan de querer aparentar ya no trabajan estrategias, ya no hay palabras necias solo magia, no lo piensa y le pregunta si en la noche vendrá a casa. Ella afirma en su respuesta y se siente tan dispuesta y abrumada porque nada ha salido como esperaba.


No hay comentarios:

Publicar un comentario